
En la Argentina, pese a las estadísticas impartidas desde el gobierno, bien sabemos todos que el nivel de pobreza es cada vez mayor. Sabemos que cada vez hay mas pobres que tienen menos y, proporcionalmente, menos ricos que tienen mas. La franja entre la riqueza y la pobreza es cada vez mayor.
Pero, ¿Qué significa ser pobre en un mundo con tantas diferencias?
Significa sobre todo “carecer de” muchas cosas, sobre todo de lo básico para la existencia, principalmente los alimentos.
Por eso voy a citar un párrafo de la publicación en nuestra columna en el semanario “Crónica” de Basavilbaso, de fecha 4 de julio de 2008 que textualmente decía así: “Percibiendo la necesidad demostrada en el común de la gente, de propuestas superadoras que apunten a solucionar los problemas sociales y económicos que atraviesa La mayoría de la sociedad, es que nos comprometemos a estar alerta ante las gestiones gubernamentales pero a su vez volcando a la sociedad ideas concretas que puedan ser tenidas en cuenta para ir superándonos día a día como sociedad.
Por todo eso creemos necesario ampliar los conceptos sobre nuestro proyecto. El cual esta destinado a personas desocupadas con carga de familia, que por alguna razón necesitan recuperar la cultura del trabajo, como así también a jóvenes que no hallan podido finalizar sus estudios y que no encuentren oportunidad en el campo laboral.”
Para nuestros queridos y respetados viejos jóvenes de la tercera edad. Como así también y… ¿Por qué no? Alguna personas discapacitada. ¡Y como olvidarnos de ellos! Nuestros tiernos amigos con capacidades diferentes.
Por eso ojala esto sea el principio, somos un grupo de jóvenes que queremos formar una nueva tribu “semihurbana”, que contamos con el apoyo de personas responsables ya sea en lo político, en lo contable, en lo legal, en lo jurídico, en la parte de difusión por radio y TV. Y gracias a Dios; “Yo todavía tengo un sueño”, y ya que de principios hablamos y esto ha de ser herencia de un padre gaucho, queremos ser una tribu de jóvenes horticultores autosuficientes que a partir de la fe en Dios construir toda una nueva serie de actitudes afirmativas: ¡Si a la vida! En todas sus expresiones, ¡Si al amor! Con todas sus exigencias, ¡Si a la justicia! Con todos sus riesgos, ¡Si a la esperanza de un mundo mejor!.
Para que de la mano de los mayores lleguemos a ser ciudadanos libres, tributariamente responsables, participativos y solidarios… ¡Pero cuidado! No quisiéramos ser sorprendidos en nuestra buena fe y llegar a ser pobres gringos, cautivos de algún sobre marcado en alguna elección, por eso mis queridos y respetados mayores agradezco profundamente a todos los que nos han ayudado.
Como así también acompañaremos a nuestra querida presidenta que tuvo la valentía de bajar la estadística de soberbia y pedir humildemente que la ayudemos y les pido que entre todos tratemos de bajar la estadística mas cruel que han podido escuchar mis jóvenes oídos, como es “que en la Argentina de las vacas gordas, en la Argentina de las cosechas record, en la Argentina de las trimestrales vacaciones, nos abofetea la realidad diciendo que, en la Argentina mueren por día, ocho chicos menores de cinco años por causa de desnutrición. Nada más señores.






